Hidroponía y aeroponía, en circuito cerrado por diseño

El riego es el punto en el que una granja indoor atiende las necesidades más básicas de la planta —agua y nutrientes—, y dentro de una granja vertical hay dos sistemas principales entre los que elegir: la hidroponía y la aeroponía. Ambos pueden funcionar como circuitos estrictamente cerrados, recirculando la solución nutritiva capa a capa de modo que el consumo se aproxime al mínimo biológico del cultivo, esencialmente lo que las plantas transpiran. Cuál encaja mejor depende del cultivo, de la disposición y del perfil de riesgo con el que se sienta cómodo, y nuestros especialistas modelan esas contrapartidas para cada proyecto.

La hidroponía es el enfoque más consolidado y ampliamente probado, y se divide en cuatro principios de riego. En Ebb & Flow, las bancadas se inundan periódicamente para que las plantas en sustrato puedan absorber agua, y luego se drenan de nuevo. La NFT (nutrient film technique) hace circular una fina película constante de solución nutritiva por una canaleta, alimentando de forma continua las raíces —un método ya probado en invernaderos—. El Deep Water Culture (DWC) hace flotar las plantas sobre una balsa de nutrientes en una configuración de una sola capa, apoyándose en un equilibrio biológico estable del agua. Y el sistema de agua poco profunda, un término medio entre NFT y DWC, mantiene una pequeña capa de solución en la bancada para que el concepto funcione en estanterías multicapa donde el DWC no es posible. Algunos proyectos van más allá hacia la acuaponía, combinando la producción de peces y de hortalizas en un único circuito interconectado que convierte los residuos de los peces en nutrientes para las plantas.

La aeroponía sigue otra vía, entregando agua y nutrientes a las raíces desnudas en forma de niebla fina. Como las raíces quedan en el aire entre las nebulizaciones, obtienen un excelente acceso al oxígeno junto con la humedad, lo que favorece un desarrollo vigoroso, y el consumo de agua es mínimo, ya que circula muy poca solución. No obstante, las contrapartidas son reales: al no haber reserva de agua en la raíz, el sistema es sensible a las interrupciones de suministro eléctrico, y el mantenimiento es crítico —una sola boquilla obstruida puede reducir la producción de forma apreciable—. Elegir entre riego hidropónico y aeropónico, o combinarlos según los cultivos, es una decisión que conviene tomar con asesoramiento experto; póngase en contacto con nosotros para sopesar las opciones y sus ventajas e inconvenientes para su granja.

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